Reagrupación escolar: Beneficios y desafíos

Se habla mucho sobre la reagrupación escolar o redistribución por salones como una nueva modalidad educativa que desde hace una década se viene adoptando en los centros educativos. Esta nueva apuesta pedagógica tiene como objetivo variar la composición de los grupos de estudiantes para el grado siguiente, al final de cada año escolar desde preescolar hasta secundaria.

La redistribución por salones configura nuevos grupos dentro de un mismo nivel, en preescolar, en primaria y en secundaria, es decir, se mezclan y se redistribuyen los alumnos para variar la conformación del salón de clases.

Para María Consuelo Montalvo Pontón, psicóloga especializada en Primera Infancia y psicóloga de la sección de primaria del Colegio La Arboleda, la redistribución por salones tiene ventajas y desafíos pedagógicos que los colegios necesitan aprovechar, ajustar y evaluar “El principal desafío es evitar la homogenización del grupo. Cada salón es diverso, los estudiantes tienen capacidades, intereses, conductas distintas, por lo tanto, tratar de agrupar un salón con el mismo perfil de niños, hace que los estudiantes se pierdan de la capacidad de adaptarse luego a entornos distintos con personas distintas”.

regarupacion

“Otro desafío es la percepción que tienen muchos padres sobre la redistribución por salones. Piensan que fomenta una socialización superficial y se desdibuja el enriquecimiento que aporta el individuo (niño) al grupo y su crecimiento dentro del mismo.  Sin embargo, es importante saber que, la reagrupación escolar, al contrario de crear interacciones superficiales, permite a los estudiantes crear relaciones desde el respeto por la diversidad, la opinión ajena y el libre pensamiento”.

Beneficios de la reagrupación escolar:

Para la Psicóloga Montalvo, la reagrupación escolar tiene varias ventajas tanto para los estudiantes como para los maestros. En el Colegio La Arboleda apoyamos la reagrupación por:

  1. Favorece la interacción social, el respeto por la diferencia, la cooperación y la solidaridad, al permitirse el intercambio con nuevos compañeros rompiendo rivalidades entre los niños, ampliando el círculo social cercano al tener que entablar nuevas relaciones.
  2. Los estudiantes aprenden a enfrentar la ausencia física de un compañero-amigo puesto que se trata de una ausencia temporal.
  3. La reagrupación compensa los niveles de los diferentes desempeños académicos y comportamentales de los estudiantes, pues, esto permite un aprendizaje más cooperativo y una mejor atención a las singularidades de cada uno.
  4. Propicia espacios de mayores relaciones sociales. La mezcla de grupos, de manera regular y desde los primeros grados, favorece la construcción de vínculos solidarios, respetuosos y tolerantes.
  5. Disminuye la estigmatización de los grupos. Mover los cursos, y no sólo a unos pocos estudiantes, da lugar a crear nuevas relaciones en el aula que favorecen en los procesos tanto académicos como relacionales, lo que evita que un curso sea rotulado en una u otra posición.

¿Cómo hacer la redistribución por salones?

Según Ángela Moreno, psicóloga clínica y educativa de la sección de High School del Colegio La Arboleda, para que la reagrupación escolar tenga éxito es importante tener en cuenta los siguientes aspectos:

  1. Construir un esquema de perfiles (sociograma) con cada grupo. Este recurso permite crear un esquema de red de la clase que ayuda a identificar las relaciones de rechazo, la antipatía, la aceptación o la empatía que hay dentro del grupo.
  2. Procurar que cada estudiante mantenga un vínculo con al menos uno de sus compañeros de red del año escolar anterior.
  3. Tratar de que haya paridad de género (balance entre el número de niños y niñas en el grupo).
  4. Nivelar el número de niños con habilidades extraordinarias o dificultades en sus procesos de aprendizaje.
  5. Dividir, equitativamente, a los estudiantes que presenten situaciones conductuales o de baja autorregulación, que interfieran en el desarrollo de las clases.

Desde la experiencia de la psicóloga Moreno, las personas pueden tomar rutas diferentes ante los cambios: “la de la resistencia que implica atacar el cambio abiertamente, la de la aceptación simulada que muestra una aceptación aparente pero se hace ruido o se entorpece lo novedoso, la de la aceptación victimizada en la que se acepta el cambio con sufrimiento o la aceptación positiva”.

Es por eso que en el Colegio La Arboleda aseguramos el acompañamiento de nuestros estudiantes desde al área de psicología para ayudarles a identificar como enfrentan los cambios y como pueden desplegar alternativas de solución.

Nos importa la educación de tus hijos. Conoce nuestra propuesta pedagógica.

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